¡A RECAPITULAR TODO EN CRISTO!

13 julio, 2015

Domingo 15° siguiendo
A Jesús

12 de Julio de 2015

“Recapitular todo en Cristo”: Así enseña San Pablo en su Carta a Efesios 1,3-14. Sus palabras son una excelente síntesis sobre los propósitos de Dios respecto del hombre y del mundo: “Recapitular todo en Cristo”; propósito decidido por Dios desde siempre, “desde antes de la creación del mundo”; lo que quiere decir que todo lo que tenemos o tendremos es gracia, dón, regalo divino, como prueba de su amor y su deseo de nuestra felicidad mucho antes que nosotros lo conociéramos y lo amáramos. (segunda lectura Ef. 1,3-14)
Esta verdad es la que los cristianos, los bautizados e injertados en Cristo debemos comunicar al mundo. Tarea que Jesús encargó cuando, dijo a los suyos “Como el Padre lo envió, nos envía a nosotros: ir al mundo a enseñar lo que él nos enseñó” (Mt. 28,19) Tarea que recibimos el día cuando el crisma marcó nuestra frente “para que fuéramos como Cristo: sacerdotes, profetas y reyes” (Lit. Bautismal)
Desde entonces somos profetas: portavoces de Dios para el mundo, como Amós en sus tiempos.
La Iglesia hoy nos necesita, porque necesita profetas especialmente cuando la fe y la moral se relajan y, como hoy por hoy experimentamos un ambiente de injusticia y de pecado social.
La primera lectura nos muestra el quehacer de un profeta, y de él, aprendemos que todo profeta es elegido por Dios, a pesar de sus deseos personales. Como Amós, los verdaderos profetas no eligieron ser profetas, “voceros de Dios”, “No soy profeta, ni hijo de profetas, sino pastor y cultivador de higueras; pero el Señor me sacó de detrás del rebaño”

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos (6,7-13)
Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; que fueran calzados con sandalias, y que no tuvieran dos túnicas. Les dijo: “Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos”. Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión;
expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.
Palabra del Señor

Marcos nos describe la forma en que Jesús manda a sus discípulos a profetizar, a anunciar el Evangelio. Los consejos que les da, nos permiten también a nosotros evangelizar, “comunicar el gozo del Evangelio” a nuestro mundo de hoy: familia, iglesia, campo laboral, vecindario. De sus instrucciones aprendemos cómo hacerlo.
Primero, trabajar en equipo: “los mandó de dos en dos”. Porque transmitir el Evangelio es tarea de “Iglesia”, de comunidad cristiana.
El profeta-evangelizador debe estar libre de preocupaciones personales y materiales. Las gentes deben verlos asequibles, independientes, sin ataduras de ganancias personales. Este es el sentido de sus consejos: “No llevar nada para la jornada”
La conversión y la fe no deben ser impuestas tipo “nacional catolicismo” u otros. El profeta evangelizador debe ser paciente y mensajero “de esperanza”: “Si en alguna parte no los reciben o no lo escuchan, sacuden hasta el polvo de ese país pegado a sus sandalias”.
Finalmente, la llamada a conversión a cambio de mentalidad es esencial para un adecuado anuncio del Evangelio, lo que supone que el Evangelizador de estar personalmente convertido.

Los profetas misioneros deben ser misericordiosos y así podrán libertar a las personas de sus servidumbres y opresiones,
No olvidar que la evangelización no se completará hasta que Nuestro Señor Jesucristo y la conversión sean explícitamente anunciadas.
La semana que hoy iniciamos trae aires “de jardín de Carmelo”. Mañana 13 Chile recuerda a la primera chilena que alcanzó la cima de la canonización: Juanita Fernández Solar que alcanzó “la santidad en el Carmelo y que hoy se llama “Santa Teresa de los Andes”, y, el jueves 16, que aparece con el rojo de día festivo, celebramos a Nuestra Señora del Carmen, Madre y Reina de Chile.
Ellas rueguen por Chile, por sus autoridades y legisladores y, con sus mantos, coronen de nieve las cumbres y cuajen de frutos el campo feraz. Qué por la materna oración de la Carmelita, Reina y Madre, se restauren las santas costumbres que fueron antaño su fuerza y su paz.

Pbro. CROMACIO DÍAZ DE ALDA URSUA
Colegio Episcopal Seminario San Rafael