Los niños y niñas de kínder aprendieron a reconocer las características de las figuras 2D y los cuerpos geométricos 3D a través de la exploración, la manipulación y entretenidos desafíos. ¿Cómo incorporar una esfera a una construcción sin que ruede y se caiga? ¿Por qué algunos cuerpos se mantienen estables y otros no?
Desde el enfoque del Método Singapur, los estudiantes pudieron probar, observar, equivocarse, buscar nuevas soluciones y descubrir por sí mismos conceptos como caras, vértices, lados y superficies.
Así, el juego se transforma en aprendizaje y cada problema en una oportunidad para desarrollar el pensamiento matemático, la creatividad y la confianza. Porque aprender matemáticas también puede estar lleno de descubrimientos y, sobre todo, de alegría de aprender.








