El jueves 22 de octubre, estudiantes de la Brigada Ecológica Forjadores Ambientales, de nuestra sede Viña del Mar, participaron como expositores en el Día de las Ciencias DSV 2026, organizado por el Colegio Alemán de Valparaíso. En esta oportunidad, nuestro Colegio fue el único establecimiento invitado a exponer, presentando además la única experiencia dedicada específicamente a la educación ambiental y contando con los estudiantes de menor edad entre los expositores.
A través de un stand científico e interactivo, nuestros Forjadores Ambientales compartieron los aprendizajes adquiridos durante cerca de cinco años de trabajo en compostaje, vermicompostaje, huerto escolar y sustentabilidad alimentaria. Como monitores ambientales, explicaron a los visitantes cómo los residuos orgánicos provenientes de las colaciones y del casino escolar se transforman en abono para nuevos cultivos, dando vida a un modelo de economía circular.
Durante la exposición, los asistentes pudieron conocer el trabajo con lombrices californianas, observar muestras de compost, aprender sobre el pH del suelo y participar en demostraciones de elaboración de almácigos. También se presentó el aprovechamiento de la borra de café, recolectada gracias a la alianza con Café Bonito, iniciativa que, junto con la colaboración de Parque Quintil, ha contribuido a fortalecer nuestro huerto escolar como un espacio de aprendizaje científico y ambiental.
La jornada también favoreció el intercambio de experiencias entre estudiantes de ambos establecimientos. En este contexto, nuestro vicerrector de Pastoral, Leonardo Ruz, compartió con el rector del Colegio Alemán de Valparaíso, Dr. Markus Stobrawe, destacando la importancia de fortalecer los vínculos institucionales y generar nuevas oportunidades de colaboración educativa.
La participación de nuestros Forjadores Ambientales puso de manifiesto no solo sus conocimientos científicos, sino también sus habilidades comunicativas, autonomía y compromiso con el cuidado del entorno. Una experiencia que reafirma el valor de aprender haciendo y demuestra cómo la educación ambiental puede formar estudiantes capaces de compartir sus conocimientos y contribuir activamente a la construcción de una sociedad más sustentable.







