Esta semana Santa ha estado marcada por los conflictos bélicos en el mundo, una contingencia nacional, donde las descalificaciones y palabras duras han sido la tónica, y, lamentablemente, un doloroso acontecimiento de convivencia escolar ocurrido en la ciudad de Calama, donde en un colegio católico un estudiante dio muestre a una inspectora y dejó con heridas graves a otra docente y a un compañero. Este escenario ha servido para motivar al interior de nuestra comunidad educativa la celebración, buscando mirar la realidad con los ojos de Cristo y aprovechar de asociar los símbolos de la cruz, los ramos, la luz, entre otros, a aquello que vivimos a diario.
Así, en la motivación de ayer lunes en la mañana en ambas sedes se abordó el tema de la paz e invitó a reflexionar a los jóvenes sobre este concepto, pensar en la responsabilidad individual que tenemos como los primeros promotores de ella y las consecuencias que tiene vivir en una cultura del egoísmo, el maltrato o la indolencia ante el dolor de quienes sufren.
Compartimos algunas imágenes de la actividad.






