Acompañar a los estudiantes en la búsqueda de su vocación es uno de los desafíos más significativos del proceso educativo. A través de diversas instancias de orientación y reflexión, el área de orientación promueve que cada joven pueda reconocer sus intereses, talentos y proyecciones de vida.
Ese camino, que comienza muchas veces en el aula, puede abrir puertas a experiencias que trascienden fronteras. Así lo refleja la trayectoria de Miryam Fontaine Jaramillo, ex alumna generación 2022 de la sede de Viña del Mar, quien actualmente se encuentra en Gandía, Valencia (España), cursando un semestre académico gracias a una beca del programa Santander.
En paralelo, Miryam continúa su formación en Chile, desarrollando su tesis de manera online como estudiante de cuarto año de la carrera de Cine, dando cuenta de un compromiso sostenido con su vocación.
Su recorrido reciente también la llevó hasta Stuttgart, Alemania, donde obtuvo una beca para la realización de un cortometraje, alcanzando una destacada evaluación final en un proceso académico internacional.
Su historia refleja la importancia de perseverar en los propios sueños, así como el valor de contar con espacios formativos que incentiven la exploración, el desarrollo de talentos y la proyección personal.
Como colegio, reconocemos en estas trayectorias una expresión concreta de procesos que se inician en la etapa escolar y que, con el tiempo, se consolidan en decisiones y caminos de vida con sentido. Por ello la importancia del trabajo que realizan nuestras orientadoras Mónica Cea y Marlene Zelada, de las sedes de Valparaíso y Viña, respectivamente, ya que su trabajo de apoyo durante todo el proceso de los estudiantes, sumado a la seriedad y responsabilidad con que lo asumen los jóvenes puede dar grandes furos como reconocemos en la historia de Miryam.






